El gesto, en tres tiempos
01
Llenar
Abre el depósito y vierte tu aceite habitual. El cuerpo translúcido mantiene el nivel siempre a la vista.
02
Deslizar
Los dientes metálicos rotan al avanzar: distribuyen el aceite de forma uniforme y masajean sin tirones.
03
Aclarar
Se desmonta por completo y se enjuaga en segundos. Listo para el próximo uso.